viernes, 10 de junio de 2011

LA CRISIS ECONÓMICA: CAUSAS Y SOLUCIONES


Crisis económica. ¿Por qué se genera una crisis?

Una crisis económica se produce cuando tiene lugar una recesión del crecimiento económico durante un periodo de al menos dos trimestres consecutivos, llegando a producirse éste de manera negativa.  

La recesión económica puede ser generada por diversos factores, aunque por regla general, lo más común es una situación de escasez generada por algún tipo de acontecimiento que provoca una drástica reducción de la producción referente tanto a los alimentos como a los diversos tipos de bienes y servicios. 

Esta reducción de la producción trae como consecuencia la escasez de recursos, tendiendo a un fuerte incremento de los precios de los alimentos y de los diversos bienes y servicios.

Esta situación de incremento de los precios puede traer como consecuencia varias cosas:

1. El desembolso que han de efectuar los ciudadanos para la adquisición de dichos bienes y servicios, y alimentos aumenta, produciéndose una clara reducción de sus recursos, para acabar viviendo como se suele decir “con la soga al cuello”.

2. Los ciudadanos, ante la situación de escasez tienden a ahorrar mucho más y a reducir al máximo el gasto, adquiriendo solo lo más necesario para subsistir, provocando un estancamiento o recesión económica derivada de las ventas.

3. Las empresas, tanto públicas (si es que quedan) como privadas, ven considerablemente reducida su capacidad de venta y de ingresos, lo cual lleva a reducciones drásticas de plantillas de trabajadores (a pesar de que las grandes empresas privadas han estado obteniendo beneficios en unas cantidades estratosféricas), o directamente a su quiebra y desaparición. Esto traerá un enorme aumento del paro.

4. Los estados ven reducidas sus arcas como consecuencia de los elevados precios, viéndose obligados a medidas drásticas en algunas ocasiones para evitar la quiebra (o tratar de evitarla) de la economía de todo el país.

Tal y como se puede ver, se trata de un efecto dominó que en cuanto hay alguna parte afectada, acaba afectando a todas las partes implicadas por igual, en un proceso que actúa de forma encadenada, al estar todo relacionado. 

Por otro lado, cuando hablamos de crisis financiera o bursátil, ésta es debido a que las acciones (las bolsas) o la venta de determinados productos o bienes y servicios se lleva a cabo a unos niveles de precios excesivamente más altos que su valor intrínseco. Cuando dejan de ser adquiridos debido a los precios tan abusivos, se produce un desplome financiero de gran magnitud.

El ejemplo de esto lo tenemos en España, con la crisis inmobiliaria. Aquí se estuvo produciendo un boom en la construcción de viviendas que salían a la venta a unos precios muy superiores a su valor real (como mínimo al doble e incluso al triple y puede que hasta más). Ante esto, los créditos bancarios para la adquisición de una vivienda (hipotecas) aumentaron en gran número, lo que trajo como consecuencia el desplome financiero cuando muchas de esas hipotecas no pudieron ser pagadas. Esto también se conoce con el nombre de “especulación financiera”.

De ninguna manera se puede dejar pasar por alto que si bien algunas crisis son debidas a otro tipo de circunstancias ajenas a la voluntad humana (como por ejemplo una fuerte lluvia o tormenta intensa de granizo que destroza todas las cosechas de un año y deja inutilizables las principales instalaciones en donde tiene lugar el desarrollo de las principales actividades económicas del país), actualmente en la mayoría de ocasiones éstas tienen lugar debido a otro tipo de circunstancias o hechos evitables, no quedando libres de sospecha. 

Como ya relaté en una entrada anterior, en la actualidad lo más común es lo siguiente:

-Mediante la incitación y presiones para que se produzca una intervención, generalmente de tipo militar, en una zona o país concreto alegando una catástrofe humanitaria debido a la tiranía del gran dictador que controla dicho país y el cual supone un grave riesgo para la democracia. Es curioso que estas zonas siempre sean las que dispongan de los mayores y más ricos recursos energéticos del planeta. 

Los conflictos en estos países siempre suelen crearse de forma espontánea, y de forma muy extraña. Se sabe que en la mayoría de ocasiones este tipo de situaciones vienen generadas desde el exterior. 

Al producirse la guerra, y debido también a los bloqueos comerciales y económicos que sufre el país afectado, se reducen las exportaciones de sus recursos energéticos, creando un estado de alarma debido a la escasez de recursos energéticos, con una demanda muy superior a la oferta. Los precios de los combustibles tienden a aumentar considerablemente, afectando al transporte, vital para la distribución  y el ofrecimiento de cualquier bien y servicio. Por supuesto, también el de los alimentos. Y entonces, la subida de precios es a nivel general, afectando a los bolsillos de los ciudadanos de cualquier país. Las grandes empresas transnacionales son las encargadas de quedarse con la gestión de los recursos del país supuestamente en conflicto.

Una vez generada la crisis, vienen las soluciones mágicas apuntando hacia las recetas económicas que los países han de adoptar. Es verdaderamente increíble ver cómo agentes externos van a los gobiernos a decirles como han de estructurar sus economías, y éstos las adoptan con gran sumisión, sin darse cuenta (o dándose cuenta, pero estando enormemente corrompidos) de lo que están haciendo. 

La especulación, principalmente inmobiliaria y financiera, es otra de las causas por las que se generan las crisis. Al querer sacar gran provecho económico, los precios de la vivienda van subiendo hasta unos niveles muy por encima de su valor real. Se disparan las concesiones de hipotecas por parte de los bancos a unos tipos de interés no precisamente bajos. Y debido al precio tan excesivo que llega a alcanzar una vivienda, llega un momento en el que se paralizan las adquisiciones, llegando a paralizar en gran parte al sector de la construcción. 

Los beneficios que llegaron a obtener las constructoras son enormes, pero no obstante, se opta por un “reajuste” debido a la situación de “crisis” que se genera en el sector. Como consecuencia, muchos trabajadores que habían estado trabajando en todas estas empresas constructoras son despedidos, quedándose sin empleo. Y precisamente, las empresas habían incitado a los trabajadores a adquirir su primera vivienda, o una vivienda nueva. El resultado es que al quedarse sin empleo y debido a la crisis que se genera en todo el país como resultado de su excesiva dependencia del sector del “ladrillo”, las hipotecas no pueden ser pagadas. Esto genera un verdadero caos en la economía, llegando a provocar una grave crisis económica originada en los sectores inmobiliario y financiero, con grandes pérdidas y caídas. Después viene el periodo de reclamación de “reajustes”. 

Entre las medidas que se proponen para paliar la crisis: reducciones de salarios, privatizaciones del sector público en forma masiva, bajadas considerables de impuestos a las grandes empresas,  o recortes en el gasto público en general. Esto es, más beneficios y poder para los ricos, a costa del poder adquisitivo y bienestar de la clase media y de los sectores de población con menos recursos, los cuales son los más afectados con las medidas (impuestas) contra la crisis. 

Con todo esto, se puede sacar una clara conclusión del por qué de las crisis, por lo que vienen motivadas, quienes son los causantes y el fin que se persigue con ello. La causa principal viene motivada por una ambición desmesurada de poder, y artimañas de todo tipo para evitar perder sus privilegios por parte de los grandes grupos económicos. 


¿Quién paga las crisis?

Cuando se generan las crisis económicas vienen las formulaciones con las que ofrecer soluciones de lucha contra dicha crisis. Las arcas del Estado quedan muy debilitadas, junto con un considerable aumento del desempleo, aumento de precios y de una escasez de recursos a nivel general. 

Por lo general, las medidas que tienden a adoptarse en estas situaciones son las siguientes:

-Reducción del gasto público. Medidas como las rebajas de sueldos que dependen del Estado, como el de los funcionarios y demás trabajadores del sector público.

 -Plan de privatizaciones a gran escala como una forma de obtener ingresos con la venta de los activos de las empresas públicas y de contribuir considerablemente a librarse de las grandes cifras de la deuda pública.

-Subidas de impuestos como el IVA, el impuesto sobre los combustibles, aumento de los tipos del IRPF en algunos puntos porcentuales por cada tramo y con tendencia a mantenerlo para las rentas más altas, etc.

-Rebaja de impuestos a las grandes empresas. Esto con el argumento de que reduciendo el nivel de impuestos a las grandes empresas, éstas podrán mantener e incrementar la cantidad de puestos de trabajo al ver reducida su carga fiscal.

-Aumento de las tarifas de servicios básicos como la luz, el agua, el gas, los diversos tipos de transporte público, etc. 

-Reducción o eliminación de otros tipos de impuestos como el impuesto de sociedades y el impuesto sobre el patrimonio. Esto es algo muy curioso, ya que reducir este tipo de impuesto como forma de luchar contra la crisis es lo que menos convincente parece de todas las medidas enumeradas.

Como se puede observar, todas estas medidas destinadas a luchar contra la crisis perjudican claramente a los estamentos sociales de más bajos recursos principalmente y a la clase media. En cambio, los estamentos sociales de más altos ingresos apenas notan la diferencia, e incluso saliendo muy beneficiados de estos paquetes de medidas económicas. 

En resumen, los estamentos sociales de ingresos medios y bajos son los que sufren las consecuencias de la crisis y quienes han de asumir la situación de haber de pagarla. 

Mientras la gente de más bajos recursos y la clase media llegan a ver reducido su poder adquisitivo, los sectores de más alto nivel adquisitivo se ven favorecidos, con lo que salen claramente fortalecidos con la crisis, aumentando de forma considerable su poder, además de disponer cada vez más del control y el dominio sobre la economía del país. Parece pues, como si se pretendiera regresar a la época feudal. 

Las presiones de los sectores económicos de mayor poder sobre los gobiernos son de unas magnitudes brutales, mediante coacciones y sobre todo, mediante unas campañas de información (o desinformación) masiva destinadas a convencer a la sociedad de que son las medidas adecuadas para solucionar la crisis, haciendo para ello uso de una manipulación brutal e intoxicativa acerca de lo que ellos quieren que los otros vean acerca de la realidad que estos mismos sectores falsifican para conseguir sus fines.


Soluciones a la crisis económica

Se necesitan medidas urgentes destinadas a paliar los efectos de una crisis, y éstas  medidas han de ir destinadas a proteger los intereses de los sectores menos favorecidos y de la clase media (que son ambos quienes más sufren las consecuencias de la crisis), al mismo tiempo que han de adoptarse medidas para deshacer el control que las grandes empresas, los grandes banqueros y los sectores poderosos ostentan sobre la economía del país.

Respecto a las medidas destinadas a deshacer el control de los grandes grupos económicos sobre la economía, más bien entra esto dentro de un proceso de reestructuración económica nacional. En otra entrada más adelante, definiré los pasos a seguir y el modelo adecuado de reestructuración económica nacional, lo cual ha de ir destinado a la recuperación de la soberanía nacional y del papel del Estado como regulador de la estructura y de las normas económicas. 

Aquí, de lo que se trata exactamente es de establecer las medidas económicas necesarias para luchar contra los efectos de la crisis y proteger lo máximo posible a la ciudadanía vulnerable ante la misma. 

A continuación, expongo un paquete de medidas que sería, desde mi punto de vista (y considerando sólo el contexto actual), más adecuado para sofocar los efectos de la crisis económica:

--Aumento de los tasas del IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas), estructurado asegún diferentes tramos de la renta generada por un individuo:

1. De 0 a 10.000 euros à Entre un 0-5 % dependiendo del nivel exacto de la renta y situación de la persona afectada.

2. De 10.001 a 20.000 euros. Entre un 5-10 %.
    3. De 20.001 a 30.000 euros: Entre un 10-15 %.

    4. De 30.001 a 50.000 euros: Entre un 20-30 %. 

    5. De 50.001 a 100.000 euros: Entre un 30-45 %. 

     6. De 100.001 en adelante: Un 50 %. 

    En los diferentes tramos, dependiendo del nivel exacto de la renta y la situación de la persona afectada, partiendo desde incluso la exención del IRPF para las personas de más bajos recursos hasta la tasa más elevada según sea el nivel de la renta anual. 

    -Incremento del Impuesto de Sociedades desde un 30 % hasta un 40-45 %. 

    -Reintroducción del Impuesto sobre el Patrimonio y establecimiento para las rentas más elevadas (a partir de 50.001 euros anuales) una tasa comprendida entre un 2 y un 5 %. 

    -Establecimiento de un control exhaustivo de los precios para evitar sobrepasar unos límites de lo considerado como estable para la economía del país, fijando bien de forma fija, o bien de forma algo flexible, una cifra mínima y una cifra máxima. 

    -Medidas de apoyo a las PYMES y al desarrollo de la iniciativa personal como método de lucha contra el paro, fomentando en la medida de lo posible la estabilidad de las mismas y el fomento a la creación de pequeñas y medianas empresas y grupos de asociación entre ellas. Se destinarán ayudas adicionales en forma de beneficios fiscales por cada trabajador contratado a partir del salario mínimo, en los casos en los que el tamaño y la situación de la empresa lo permitan. Las medidas de apoyo a las PYMES incluirá el asesoramiento gratuito para aquellos profesionales emprendedores que estén planificando la creación de una empresa. 

    -A fin de asegurarse un nivel de vida estable, además de unas condiciones adecuadas de trabajo establecer el salario mínimo desde los 600 euros hasta los 700-800 euros mensuales, pudiendo llegar a estirar esta cantidad hasta los 1.000-1.200 euros dependiendo de la empresa. 

    -Estimulación de contratos de larga duración, partiendo desde un mínimo de 1-2 años hasta una contratación indefinida. 

    -En ningún caso favorecer el despido libre, estando éste sometido a un impuesto especial adicional sobre la renta del empresario. 

    -Establecimiento de la obligación de los bancos y cajas de ahorro mediante un Decreto-Ley a llevar a cabo una moratoria en el pago de las deudas contraídas en el pago de las hipotecas

    Todas estas medidas, desde mi punto de vista, serían las mejores recetas contra la crisis, protegiendo a los ciudadanos más vulnerables, aquellos que verdaderamente necesitan atención, de una adecuada protección, además de estímulo a la iniciativa personal. 

    4 comentarios:

    1. Las crisis son inherentes al sistema; el sistema de producción de bienes es desordenado, desorganizado y sin control. El bien de consumo se produce sin saber si te consumirá o no. Cuando se llega al límite de producción, ya no hay consumo...el sistema se para...crisis...cambio...y no vuelve a iniciar el ciclo hasta que el excedente se haya consumido...Medidas...TODAS SON PALIATIVAS, ninguna es solución...Es el modo de producción el que está malo, es el modo en que producimos los bienes, este determina nuestro consumo...no tenemos salida, mas que seguir en la misma senda...ya son siglos de estar en el mismo sistema; es inoperante...véase las crisis mundiales...Por eso el MODO DE PRODUCCIÓN es el inoperante...

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    2. LA CRISIS ECONOMICA MUNDIAL NO SE PRESENTO POR EL AZAR NI ES CASUAL, NI LA MANIPULACIÓN DE LAS MAFIAS O BANCOS COMO PIENSAN LA MAYORIA DE LA GENTE, SINO ES LA CONSECUENCIA DE EXTREMADA MATERIALISTA “FILOSOFÍUA DEL MUNDO Y DE LA VIDA” DE NUESTRAS CIVILIZACIONES, QUE HA CAUSADO NUESTROS INNUMERABLES E INYTERRELACIONADOS MALES, ENTRE LOS QUE LOS MÁS GRAVES SON EL ANTINATURAL Y DESENFRENADO EXPANSIÓN DEMOGRÁFICA Y TAMBIÉN ANTINATURAL AUMENTO DE CONSUMO DE ENERGÍA DEL HOMBRE CONTEMPORÁNEO, CUYOS DEMANDAS MATERIALES NUESTO PLANETA YA NO PUEDE SATISFACER, PERO QUE COMO ESTOS MALES NO HAN LLEGADO AÚN A SU TECHO, SINO QUE SEGÚN LOS ESTIMACIONES DE LOS EXPERTOS SOBRE LA POBLACIÓN DEL MUNDO, PARA EL AÑO 2050 ESTE PUEDE ALCANZAR LA CIFRA DE 9.600 MILLONES Y EL CRECIMIENTO ANORMAL DE CONSUMO DE ENRGÍA ESTA EXTENDIEDOSE ENTRE LOS PAÌSES EN VIAS DE DESAARROLLO Y SUBDESARROLLADOS TAMBIÉS. MULTIPLICANDO ESTOS DOS FACTORES, NUESTROS MALES PODRÍAN DUPLICARSE, CONTRA LO QUE NADIE PUEDE HACER NADA, Y LO QUE NOS CONDENADA A UNA AUTO DESTRUCCIÓN PLANETARIA.

      Madrid 04 de Mayo de 2013
      Francisco Z. Lantos
      Doctor Arquitecto

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    3. - La crisis económica mundial, como nuestros males surgidos desde la revolución industrial, se han causado por la exageradamente materialista “filosofía del mundo y de la vida, de los hombres de nuestras civilizaciones, mientras no se logra establecer la justa “filosofía del mundo y de la vida” de la especie humana ningún intento nos ayudará para resolver este problema.

      - Si continuamos de ser indiferentes ante la falta de una ideología basada en la verdad sobre el mundo que afecta nuestra vida, y de su ausencia aceptamos sin critica la falsa y materialista “Filosofía del mundo y de la vida”, extendiendo está ya entre todas las civilizaciones, que buscan la felicidad en posesiones materiales, nuestros innumerables e interrelacionados males continuarán aumentarse progresivamente, llegando a un nivel que nuestro planeta ya no podría satisfacer estas antinaturales y desorbitadas demandas materiales.
      La consecuencia de esta situación es el colapso del económico desarrollo de nuestro planeta, lo que es la real causa de nuestra manifestada crisis económica mundial, que sin resolver primero esta, nada pueden hacer nuestros economistas profesionales para salir de esta recaída.

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    4. ¿PORQUE NO SE PUEDE RESOLVER LA CRISIS ECONÓMICA MUNDIAL Y COMO SE ACABARA ESTA?

      El problema de crisis económica mundial es que los hombres de nuestras sociedades no relacionan este negativo acontecimiento con otros nuestros nuevos tipos de males, surgidos desde la revolución industrial, entre los que los más graves son la antinatural y desenfrenada expansión demográfica y también antinatural aumento de consumo de energía del hombre contemporáneo, sino aceptan este ocurrencia como un echo dado y coyuntural y como tal tratan nuestros economistas directa y separadamente de otros males y sin relacionarlos con una causa de todos, cayendo en un error de un mal médico quien intenta curar los manifestados efectos de una enfermedad infecciosa en epidermis con pomadas sin saber nada de la existencia de su causante la de la infección.

      Cambiando este erróneo enfoque y relacionado este negativo acontecimiento, con los de antinatural y enfermizo aumento de consumo de energía del hombre contemporáneo, cuando la población del mundo de hoy es de 7.000 millones, y el excesivo consumo de energía aún no ha extendido a toda parte de la planeta, sino que ésta para el año 2050 puede alcanzar la cifra 9.600 Millones y los países económicamente emergentes como China, India, Brasil, México y de otros países en vía de desarrollo, están convergiéndose también en sociedades de consumo, de cuyos demanda nuestro planeta ya no puede satisfacer, está demostrado que si no resolvemos esta macroeconomía, nuestros economistas no pueden ayudar nada de parar su progresivo empeoramiento.

      Este optimismo que durante estos 38 años, cuando ya desaparecerán la mayoría de los recursos naturales (petróleo, gas natural carbón, madera) que con nuestras avanzadas ciencias y tecnologías vamos de encontrar las energías sostenibles y limpias para satisfacer las inimaginables demandas económicas que los hombres tendrán en el año 2050 será el más ingenio autoengaño sólo para calmar la desesperada situación que nos esperara.

      En esta situación, demostrado con estos hechos que nada ni nadie puede salvar nuestras civilizaciones de un catastrófico fin, sabiendo que la causa de crisis económica mundial, que es sólo uno de los innumerables e interrelacionados males, surgidos desde la revolución industrial, ha sido y es su extremadamente materialista “filosofía del mundo y de la vida”, que ha destruido el justo equilibrio entre la parte espiritual e instintiva de su naturaleza especial humana, que es el único estado que corresponde a su perfección humana, y cuando puede adaptarse, como los otros seres animados por debajo de su nivel, con su conducta y actividades a las Leyes de la Naturaleza, y restablecer con ello su ordenado y armonioso desarrollo, del que depende el bienestar de todos los seres animados que componen nuestro planeta, lo que tenemos que hacer es abandonar nuestro erróneo modo de vida, y buscar la posibilidad de restablecer el justo equilibrio perdido entre la parte espiritual e instintiva de nuestra naturaleza especial humana.

      En esta búsqueda, como la humanidad ha logrado ya establecer este ideal y perfecto estado de su naturaleza durante la época clásica de la antigua cultura de Grecia y durante la época del Renacimiento de nuestra cultura Cristiana, estos ejemplos nos ayudarán de cómo lograrlo.

      Madrid 11 de Febrero de 2012
      Francisco Z. Lantos Dr. Arquitecto

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